SEDUCCION…..
Me ha costado decidirme entre contarles en notas altas o bajas, lo que ha sido el pentagrama de mi vida; o si sería mejor adentrarme en reminiscencias de otras épocas; o tal vez dar a conocer cuentos ajenos o del quehacer quejumbroso y alegre del diario vivir de la casa… de la calle… o personales. En fin, determiné que ninguno era de interés para uds, en este momento, así que opté por algo que tenemos presente cada vez que venimos aquí y es “la seducción”, claro que me hubiera gustado acompañar la nota con la acción y haberles realizado un striptip, lo lindo hubiera sido tener 40 años menos y la experiencia de los sesenta ya vividos, para haberles seducido lentamente, mientras me desnudaba, pero, lo único que puedo hacer ahora es desnudar la palabra escrita, no me queda otra, es lo que hay o lo que queda….
Bien, aquí vamos. Siempre he sido Seducida y no lo sabía, viví la vida como tanta gente, sin darnos cuenta de las maravillas que esconden las palabras, de l que nos rodea
Fui seducida entre tantas más, por mi madre, con sus cantos y humildad, por su sabiduría pura, sin saber leer ni escribir, por su orgullo de lavandera de ropa ajena, digna; para ayudar a la economía del hogar, con su Rucio, mi padre, que también me sedujo contándome cuentos a la orilla del brasero, para capear el frío de los crudos inviernos y que no fueran tan siniestras las sombras de la semioscuridad de los chonchones a parafina con que nos alumbrábamos, me sedujo su honestidad a toda prueba, sus compromisos con la vida, su entorno, su familia, su trabajo con el sindicato, con sus compañeros de trabajo, con el barrio, con los vecinos y el mundo en general, con su virgen Monserrat y con Dios.
Me sedujo la Muerte, la busqué, entre los 13 y los 25, hasta que me sedujo la Vida y desde entonces la he vivido a concho, sacándole el jugo, ya que ahora la muerte se acerca a pasos agigantados para llevarme a las sombras eternas, aunque le haga el quite, en algún momento mi vida tiene que ceder a ella.
Me seduce el mar ya sea en el arrullo de sus olas eternas o en la altivez arrolladora de su furia desencadenada; me seducen las aves en su volar y trinar, el amanecer de algodones multicolores, también el gris oscuro de alguna tempestad que se avecina; la lluvia acompasada mojando la Pachamama, para que ésta dé sus frutos, aún cuando deba morir algo, para que otro algo nazca.
Me seduce el atardecer, con sus colores tiñendo el horizonte, o la fría noche del invierno, acurrucada entre frazadas, viendo desfilar las horas en la oscuridad, mientras escucho música, esa que siempre me hace soñar.
Me seducen mi nieta Loreto y mi bisnieto Jairo, ambos de 5 años; con sus preguntas y respuestas y su llamada de atención, cuando al ver que no pasaba en casa, me dijeron: “abuela eres una callejera, y tú tenis familia, la familia es importante, si no estay en casa, nosotros no vamos a poder acordarnos de cosas tuyas cuando te murai, tenis que estar mas aquí ¿ya?” Asombro, incredulidad, realidad, verdades ¿niños? no ¡personas! Seducción.
Y, como se abran dado cuenta ¡cómo me seduce escribir!. El asombro viene que el profe me pidiera hacerlo público. Que Zorka cambiara la opinión que de mí tenía, que Rogelia me invitara a un taller literario. Vaya, ahora descubro que ¡también yo puedo seducir!
Al despedirme, dejo unas citas, como diminutas semillas de Nomeolvides, que humedecidas por pequeñas emociones, puedan germinar en uds. y hacer que: EL AMOR, EL RESPETO Y LA TOLERANCIA SEAN EN UDS. UN COMPROMISO ESENCIAL, QUE BROTE, CREZCA, FLORESCA Y PERDURE EN POS DE UNA BUENA CALIDAD DE VIDA, QUE LES HAGA TENER UNA MUY BUENA CONVIVENCIA CON SU YO Y LOS OTROS Y OTRAS.
Del libro “El valor de las pequeñas cosas” lo siguiente:
“Con cada perdón que niego, va un pedazo de mi egoísmo”
“Con cada juicio malicioso que hago, aflora mi lado mezquino”
“Hacer de cada momento una vida y de cada vida un único momento, esto es la felicidad”
Amigas, amigos sé que ha algunos, muy pocos, volveré a ver, los más no creo volver a encontrar, a muchos no los conozco, pero a cada una y uno de uds. les doy MIL GRACIAS POR HABERME ESCUCHADO.
Sabina Salinas Bravo.
Nota, esto fue escrito como tarea, en un Diplomado echo en la Universidad Tarapacá de Arica, el 2004.
viernes, 16 de mayo de 2008
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